14/7/14

La corrupción, eleva los costos de un país

Argenis busca una oportunidad de negocio en el sector de la gastronomía. Observa que el centro deportivo cercano a su casa carece de servicio de comida y plantea su idea al director del ente quien se muestra complacido con la propuesta y le pide, a cambio del visto bueno,  una colaboración mensual que deberá ser entregada a él personalmente y en efectivo. Esto es corrupción y lo voy a denunciar, dice Argenis.

La corrupción, según el diccionario, es la acción y efecto de corromper. Corromper es echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar. La corrupción es un delito que se comete mediante el abuso de poder, de funciones, de medios para sacar provecho económico o de otra índole. Cuando un funcionario público pide una remuneración a cambio de un servicio gratuito cómo sacar el pasaporte, está siendo corrupto.

En los últimos años, en Venezuela se han multiplicado, de forma grosera, los casos de corrupción, como consecuencia de la cantidad de ingresos provenientes de la renta petrolera, la imposición de multitud de permisos y controles a los emprendedores, el incremento en la asignación de recursos sin procedimientos de contraloría adecuados y la ausencia de investigación y sanción de las demandas que se hacen de estos hechos.

Cuando un trabajador público se vale de su posición económica para solicitar una comisión a las empresas que ganan una licitación, está obteniendo un beneficio personal a cambio de un daño a la nación, pues esta empresa aumentará sus costos para cubrir el pago a esta persona. Esto, incidirá en un incremento de precios al consumidor final. Mientras ese trabajador se lucra, otros sienten el impacto en su bolsillo.

En la medida en que los niveles de corrupción se incrementan, en el país, se va haciendo cada vez más costosa cualquier iniciativa en cualquier área de la economía. Los alimentos dañados en contenedores son una muestra de los niveles de corrupción que vivimos. Fue necesario volver a comprar comida para reponer la que nunca llegó a los venezolanos y, hasta ahora, no hay ningún culpable detenido por este delito.

Para vencer la corrupción, es necesario el control presupuestario, la simplificación de trámites, permisos y licencias, la contraloría seria a los entes del estado y la investigación adecuada y oportuna de las denuncias realizadas. Por otra parte, es deber de todos los nacionales, reclamar a las autoridades que han elegido el cumplimiento de las funciones que han asumido para lograr el bienestar de todos los ciudadanos de la nación.

isabel.idarraga@gmail.com
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