28/5/13

Las metas son consecuencia de lo que eres y quieres ser

Mariela prepara la conferencia que dictará en el centro para madres adolescentes que visita una vez a la semana. Como es habitual, la selección del tema es el resultado de un consenso entre los miembros que trabajan en el lugar y quienes brindan apoyo de manera regular. Han coincidido en la necesidad de hacer énfasis en las metas que puede tener una persona en las distintas áreas de su vida y la conveniencia de establecer que es lo más significativo en el momento de trazarse un objetivo.

Cada uno de nosotros está conformado por aspectos, todos importantes, que se complementan entre sí. Hay un componente personal, familiar, profesional, financiero, emocional  y social que ejerce un peso particular a la hora de tomar una decisión. En cada una de estas partes hay sueños, anhelos y deseos que despiertan nuestra pasión y nos llevan a esforzarnos para hacerlos realidad. El asunto es determinar por dónde empezar.

Antes de definir nuestras metas hay que responder a una serie de preguntas relacionadas con quienes somos y en lo que queremos convertirnos en el futuro cercano y en el mediano y largo plazo. Debemos ser capaces de contestar interrogantes como estas: ¿Estás preparado para el futuro? ¿Cómo te ves en 10 años? ¿Y en 20 años? ¿Qué estarás haciendo? ¿Qué estilo de vida quieres tener? ¿Dónde quieres estar? ¿Qué estás dispuesto a hacer para alcanzar tus sueños?

En la medida en que visualices quien eres y que quieres ser, te darás cuenta de que es lo más relevante en tu vida y podrás priorizar los propósitos trascendentales para ti. Tal vez lo más conveniente sea a estudiar antes de crear tu propio negocio. Probablemente es hora de aceptar que tus condiciones físicas son insuficientes para convertirte en un tenista de alto desempeño y es hora de buscar una alternativa profesional como convertirte en entrenador deportivo.

Una vez que has hecho una lista de tus metas, en función de tu plan de vida, estás listo para decidir por donde comenzar. Una joven profesional de la danza que quiere destacarse seguramente pospondrá su sueño de ser madre para competir por una mejor posición en la compañía de ballet que recién la contrató. Un empresario exitoso y padre de dos adolescentes evaluará la conveniencia de empezar un negocio en el exterior, en este momento, o mantenerse cerca de sus hijos.

Puntualizar qué es lo que nos importa y nos mueve puede ser un proceso complicado y,  algunas veces, doloroso. Lo cierto es que una vez tienes una idea clara de lo que quieres hacer, es más fácil mantener el foco en tus objetivos y las probabilidades de hacer realidad tus sueños serán mayores. Para una joven madre la meta trascendental puede ser aprender un oficio para sacar adelante a su hijo y para otra puede ser superar una adicción que ha puesto en riesgo su embarazo a su bebé.


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21/5/13

Un padre responsable planifica el futuro de sus hijos huérfanos



César, médico recién graduado, revisa los hechos del día con su jefe. Hay un caso que lo ha impactado: una pareja, sin familiares cercanos, falleció a causa de un accidente, dejando huérfanos a dos niños de 8 y 10 años. Una amiga de la señora quiere cuidar de los niños y no hay evidencia de que esa hubiera sido la voluntad de los padres. César plantea la posibilidad de que, como parte de la responsabilidad social del centro, se concientice a los padres acerca de la importancia de planificar el futuro de sus hijos.

Es ley de vida que a todos los seres humanos les llega el momento de fallecer. Sin embargo, se hace muy difícil aceptar este hecho y mucho más tomar medidas que faciliten a los herederos tomar posesión de los bienes que dejan tras su partida. Cuando este tema es abordado con naturalidad, es posible anticiparse para hacer más sencillo el proceso. Por otra parte, los padres de niños menores de edad están en la obligación de tener un plan para el caso de que ambos desaparezcan.

Cuando los hijos son pequeños, ambos padres, deben ponerse de acuerdo en designar a un tutor que acepte esa responsabilidad. Este debe estar en conocimiento de la ubicación de los documentos como partidas de nacimiento, pasaportes, historias clínicas, notas escolares, pólizas de salud, planes de ahorro y pólizas de vida. También debería estar al tanto de las rutinas de los niños como colegio, actividades extra curriculares y sociales, amigos cercanos y lugares frecuentados.

Una vez que llegan a la adolescencia, los padres han de enseñarles donde se encuentran estos documentos y otros de importancia como títulos de propiedad de vivienda y de otros bienes como vehículos, acciones en empresas y clubes, certificados de depósitos, chequeras y las pólizas funerarias. Adicionalmente, pueden conocer acerca de las deudas con instituciones financieras y particulares, así como los respaldos de las mismas.

Al convertirse en adultos, los hijos pueden participar, junto con los padres, en la administración de los bienes familiares y el análisis, junto con expertos, de alternativas para manejar el aspecto impositivo que una herencia genera. Si los hijos van a continuar en el negocio familiar, se debe iniciar el cambio de gerencia así como los cambios legales a nivel de estatutos legales y firmas en cuentas bancarias. Si, por el contrario, los hijos no quieren seguir en el negocio hay que designar a los sucesores.

El jefe de César está de acuerdo en que es muy conveniente que los padres piensen en que pasará a sus hijos ante una desaparición temprana. Le parece excelente la idea de incluir esta materia en los talleres que dicta la Fundación de la Clínica e incluso considera que puede ser uno de los aspectos a ser tratados con enfermos en fase terminal para  tratar de romper con su renuencia a hacer arreglos que aligeren los trámites que tendrán que hacer sus herederos una vez que fallezcan

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6/5/13

El nivel de eficiencia está relacionado con los objetivos de vida


Juan observa que Ernesto  cada día es más lento en su quehacer diario y lo invita a almorzar para indagar que le ocurre. Este le comenta que se le hace cuesta arriba cumplir con su agenda diaria de actividades. Tiene proyectos atrasados en la oficina y en la casa se le hace difícil completar las labores que solía realizar como parte de su rol de esposo y padre. Y no encuentra tiempo para compartir con sus padres, hermanos y amigos. Se ve como una persona muy poco eficiente.

La eficiencia es la capacidad de alcanzar nuestros objetivos con el menor uso de recursos. Es eficiente el jefe de proyectos que completa la construcción de un puente, cumpliendo con las especificaciones técnicas, en el tiempo establecido en la oferta de servicios y con el dinero presupuestado. También es eficiente la profesora que logra cumplir con los objetivos del programa semanal de clases. La consecución de varias metas u objetivos se conoce como eficacia y es propia de las personas eficientes.

Todos queremos ser eficientes y aprovechar mejor el tiempo y los recursos disponibles, cada vez más escasos. Para esto, es imperativo que analicemos que estamos haciendo actualmente. Si un odontólogo observa que hace cinco años atendía ocho clientes en una mañana y ahora solo puede con seis, es preciso que revise que está haciendo diferente para aplicar los correctivos. Tal vez ahora empieza la consulta más tarde, conversa más o se distrae con el celular o la computadora.

Para mejorar nuestros niveles de eficiencia, hemos de revisar nuestros objetivos para asegurar que estamos motivados para lograrlos. ¿Qué quiero en lugar de lo que tengo? Una casa en lugar de un apartamento. ¿Qué quiero conservar de lo que tengo ahora? Vivir en la misma zona. ¿Qué tengo y no quiero? Un parque cerca de mi residencia. ¿Qué no tengo y no quiero? Por nada me mudaré a una avenida de mucho tráfico. Estas preguntas ayudarán a plantear un objetivo realista, cónsono con tu vida.

En el momento de plantear un objetivo, es determinante conocer exactamente qué quieres lograr, por ejemplo, un postgrado. Donde, en el exterior. Como lo quieres hacer, con una beca. Cuando lo llevarás a cabo, en dos años. Con quien cuentas para apoyarte, tu familia y tus profesores. Por qué quieres hacerlo, con ese conocimiento puedes  alcanzar objetivos en el mediano plazo. Para que quieres hacerlo, para aplicar el conocimiento en tu propia empresa.

Ernesto le comenta a Juan: “actúas por inercia y, tal vez, estás cumpliendo con objetivos que no te apasionan. Es momento de revisar tus propósitos de vida y los recursos con los que cuentas. También es importante hacer el hábito de cumplir con los pasos que te permitan llegar a la meta. Empieza con tareas sencillas como una actividad a hacer cada día en tu casa y cuando te acostumbres a ella, incorporas otra. En la medida en que seas eficiente en una  tarea, querrás ir por más”.

Para superar los obstáculos y alcanzar objetivos, usa tu fortaleza interior



Emilia se angustia al reconocer su irresponsabilidad en el manejo del  dinero. Su novio ha compartido con ella las herramientas y recursos que utiliza.  Sin embargo, avanza un paso y retrocede dos. Un mes cumple con sus obligaciones, al mes siguiente compra cualquier cosa de forma compulsiva y cuando llegan las facturas corre a buscar ayuda. Está convencida que será capaz de superar obstáculos y adquirir disciplina en la medida en que desarrolle fortaleza interior para alcanzar sus objetivos.

La fortaleza es una virtud que nos permite soportar o vencer las vicisitudes y continuar el camino hacia nuestra meta. Provee firmeza y constancia para perseverar en nuestros fines en momentos difíciles. Ayuda a reconocer nuestros recursos y posibilidades así como la realidad que nos rodea. Suministra el impulso para tomar acciones distintas a las planteadas en un principio. Lleva a una madre a explicar al niño porque no se deben comprarle todos los juguetes que hay en el centro comercial.

El mundo actual le da mucha importancia a lo externo y minimiza lo interno que es lo que permite el desarrollo de la fortaleza. Estamos rodeados de personas que se cansan rápidamente, que abandonan sus sueños con mucha facilidad y que se rinden en cuanto ven el primer inconveniente. Pretenden alcanzar sus objetivos en el corto plazo y con poco esfuerzo.  La primera vez que caen se deprimen, se desesperan y no vuelven a intentarlo.  Se rinden

Aquellos que han cultivado la fortaleza interior siempre tienen fuerza para levantarse después de caer y van tras lo que quieren sin que importe el esfuerzo que ello implique. Se proponen ser una mejor persona cada día y se llenan de energía para cumplir con sus objetivos a pesar de los problemas que puedan encontrar. El padre que se ha propuesto dar a sus hijos una mejor educación que la que él tuvo la tiene presente cuando sienten desgano para ir al trabajo.

La fortaleza puede ser incorporada a nuestra vida mediante un entrenamiento diario. Hay que empezar con la alimentación de nuestro espíritu bien sea a través de la oración, la meditación o el amor. El análisis del entorno facilitará la previsión de las dificultades probables y la preparación ante su eventual ocurrencia. Una pareja que hace un presupuesto mensual para el uso de su dinero, tiene una visión clara de las consecuencias de endeudarse más allá de sus límites.

Aceptar la realidad tal como es y tomar conciencia de que no puedes cambiar el pasado y que el presente es la oportunidad para construir el futuro es un ejercicio que Emilia se propone hacer. Igualmente, está consciente que debe  cumplir con sus deberes independientemente de los obstáculos que se le presenten. Empieza con pequeñas tareas como dejar las tarjetas de crédito en casa, guardar una módica cantidad de dinero antes de hacer los pagos. Se dispone a cultivar la fortaleza interior.


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