6/5/13

El nivel de eficiencia está relacionado con los objetivos de vida


Juan observa que Ernesto  cada día es más lento en su quehacer diario y lo invita a almorzar para indagar que le ocurre. Este le comenta que se le hace cuesta arriba cumplir con su agenda diaria de actividades. Tiene proyectos atrasados en la oficina y en la casa se le hace difícil completar las labores que solía realizar como parte de su rol de esposo y padre. Y no encuentra tiempo para compartir con sus padres, hermanos y amigos. Se ve como una persona muy poco eficiente.

La eficiencia es la capacidad de alcanzar nuestros objetivos con el menor uso de recursos. Es eficiente el jefe de proyectos que completa la construcción de un puente, cumpliendo con las especificaciones técnicas, en el tiempo establecido en la oferta de servicios y con el dinero presupuestado. También es eficiente la profesora que logra cumplir con los objetivos del programa semanal de clases. La consecución de varias metas u objetivos se conoce como eficacia y es propia de las personas eficientes.

Todos queremos ser eficientes y aprovechar mejor el tiempo y los recursos disponibles, cada vez más escasos. Para esto, es imperativo que analicemos que estamos haciendo actualmente. Si un odontólogo observa que hace cinco años atendía ocho clientes en una mañana y ahora solo puede con seis, es preciso que revise que está haciendo diferente para aplicar los correctivos. Tal vez ahora empieza la consulta más tarde, conversa más o se distrae con el celular o la computadora.

Para mejorar nuestros niveles de eficiencia, hemos de revisar nuestros objetivos para asegurar que estamos motivados para lograrlos. ¿Qué quiero en lugar de lo que tengo? Una casa en lugar de un apartamento. ¿Qué quiero conservar de lo que tengo ahora? Vivir en la misma zona. ¿Qué tengo y no quiero? Un parque cerca de mi residencia. ¿Qué no tengo y no quiero? Por nada me mudaré a una avenida de mucho tráfico. Estas preguntas ayudarán a plantear un objetivo realista, cónsono con tu vida.

En el momento de plantear un objetivo, es determinante conocer exactamente qué quieres lograr, por ejemplo, un postgrado. Donde, en el exterior. Como lo quieres hacer, con una beca. Cuando lo llevarás a cabo, en dos años. Con quien cuentas para apoyarte, tu familia y tus profesores. Por qué quieres hacerlo, con ese conocimiento puedes  alcanzar objetivos en el mediano plazo. Para que quieres hacerlo, para aplicar el conocimiento en tu propia empresa.

Ernesto le comenta a Juan: “actúas por inercia y, tal vez, estás cumpliendo con objetivos que no te apasionan. Es momento de revisar tus propósitos de vida y los recursos con los que cuentas. También es importante hacer el hábito de cumplir con los pasos que te permitan llegar a la meta. Empieza con tareas sencillas como una actividad a hacer cada día en tu casa y cuando te acostumbres a ella, incorporas otra. En la medida en que seas eficiente en una  tarea, querrás ir por más”.