22/8/14

Basta de excusas: hay muy buenos motivos para ahorrar



Rafael ha tenido una conversación muy interesante con su papá y se siente dichoso de tener encontrar en él un buen amigo, excelente compañero de trabajo y su mejor mentor. Esta mañana, antes de empezar sus actividades como médicos en la clínica de la familia, le pidió orientación para motivar a su prometida, Emilia, a reforzar el hábito de ahorrar pues considera que es un  tema en el que deben estar de acuerdo antes de contraer matrimonio.

El ahorro es la diferencia entre los ingresos y el consumo. Era practicado desde tiempos remotos en civilizaciones como la egipcia, china e inca para guardar parte de la cosecha con el fin de hacer frente a imprevistos como largas sequias o ataques de plagas. En la medida en que el sistema financiero se ha masificado y diversificado, han aparecido numerosas alternativas para acometerlo, desde simple cuentas de ahorro a planes de ahorro para educación de los hijos o el  retiro en la tercera edad.

Es una de las mejores prácticas que puede tener una persona responsable consigo misma y con sus seres queridos. Cada vez que se percibe una entrada de efectivo, cualquiera que sea su origen, salario, renta, herencia o premio se debe reservar una parte, la cual servirá para atender diferentes necesidades que se hacen presentes a lo largo de nuestras vidas. Los niños pueden aprender a ahorrar con una alcancía en la que guarden una porción del dinero que reciban como regalo o mesada.

En momentos en los que es imperativo hacer un desembolso para atender un gasto extraordinario como una emergencia, podemos acudir a nuestros ahorros. Ante una eventualidad como una muela rota o una tubería rota, una cuenta de ahorro se convierte en la solución del problema que, en otras circunstancias, puede transformarse en un drama que amerite soportar el dolor o acostumbrarse a vivir con una gotera en el techo.

El ahorro es la vía para hacer realidad nuestros sueños  y la base para la construcción de un patrimonio personal o familiar. A partir de él, es posible adquirir una vivienda, dar  a los hijos la mejor educación, emprender un negocio propio, llevar a cabo el viaje familiar largamente anhelado o remodelar nuestro hogar.  Cuando se poseen metas y objetivos claros, se incentiva la acción de ahorrar  y se abre el camino para acostumbrarse a esta buena rutina.

Rafael propondrá a su novia, Emilia, que elaboren juntos una lista detallada  con las metas comunes en el corto, mediano y largo plazo en la que especifiquen el monto a ahorrar para alcanzarlas en el tiempo estimado y definirán, adicionalmente, cuanto guardarán para las emergencias. Para él es muy importante guardar parte de sus ingresos y, desde niño, ha experimentado la gratificación de alcanzar sus metas a partir del uso del dinero que ha reservado para su logro.


Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

Antes de endeudarte, analiza tu capacidad de pago



Miguel no ha emitido palabra durante la cena y Juan, que conoce muy bien a su hijo, percibe que algo le preocupa. Al levantarse de la mesa lo invita a caminar un rato con el objetivo de investigar que le ocurre. Este le cuenta que su amiga  y compañera de clases, Verónica, está muy triste porque sus padres, personas sin control financiero alguno, venderán la casa para pagar la deuda que tienen con varios bancos por lo que tendrá que mudarse y abandonar el colegio al que asiste desde niña.

El endeudamiento exagerado es producto del uso irracional y desmedido del crédito y ocurre en todos los estratos sociales. Hay quienes tardan más en cobrar la quincena que en pagarle a sus acreedores. He tropezado con quienes piden prestado para ir al cine, obtener muebles nuevos y hasta para viajar a Miami. Luego, descubren que el  monto que deben pagar es superior a sus ingresos mensuales y, mientras unos se esconden otros piden más préstamos.

El endeudamiento exagerado tiene graves consecuencias a nivel personal, familiar y profesional que van desde el deterioro de las relaciones interpersonales hasta poner en riesgo la estabilidad financiera. Hemos escuchado historias de padres que han tenido que  socorrer a los hijos incapaces de cumplir con sus compromisos y esposas que ponen en riesgo el patrimonio familiar por deudas contraídas para remodelar la casa sin considerar que los ingresos del hogar son insuficientes para pagarlas.

Los que planifican el uso del dinero hablan del endeudamiento sano que no es más que cuidar la capacidad para seguir cubriendo los gastos fijos y hacer frente a las cuotas del préstamo. Antes de adquirir un vehículo, estudian los montos de las cuotas mensuales y, sí el presupuesto no cuadra compran un carro más modesto que puedan pagar en sin caer en morosidad. Para ellos, la seguridad financiera de la familia es un asunto prioritario.

Al tratar este tema, surge la pregunta: ¿cuánto es el monto ideal de la deuda? Lo más frecuente es decir que un 30% de los ingresos mensuales para que se cubran los gastos normales y el pago del financiamiento. Además, es importante procurar  a la hora de solicitar un crédito, que sea para hacerse de bienes que se revalorizan en el tiempo como un bien inmueble antes que destinarlo a satisfacer un impulso o deseo no incluido en el presupuesto personal o familiar.

Juan, una vez conocido el origen de la  tristeza de su hijo, le habla de la importancia de actuar con cautela a la hora de usar el dinero. Le explica porque hace un presupuesto mensual y planifica las compras importantes. También le comenta que antes de contraer una deuda, analiza cuidadosamente la capacidad de pago para no poner en riesgo la salud financiera de los miembros del hogar. Es decir, prosigue, nos arropamos hasta donde alcanza la cobija y trabajamos para que esta sea más grande cada día.

Sígueme en Twitter @isabelidarraga

Organicemos nuestros documentos por la seguridad de nuestra familia



Juan y Mariela regresan del funeral de un gran amigo sumidos en el dolor. Encontraron a una viuda que desconoce cuántas cuentas bancarias tenía su difunto esposo, si poseía póliza de vida y la ubicación de los documentos del apartamento y vehículos. Los gastos del funeral han sido cubiertos por una póliza funeraria de cuya existencia, afortunadamente,  conocía su socio. Juan y Mariela archivan cuidadosamente los documentos importantes de sus vidas y deciden compartir este asunto con sus hijos.

A lo largo de nuestras vidas, además de años, adquirimos activos que conforman nuestro patrimonio personal y familiar. Al principio, no le damos importancia a las facturas y documentos de propiedad porque son pocos y, tal vez,  el desembolso de dinero no ha sido considerable. Sin embargo, el manejo de un archivo nos evitará inconvenientes tanto a nosotros como a nuestros familiares ante circunstancias como una enfermedad grave o la muerte temprana.

Se sugiere que todos los documentos se ubiquen en un mismo sitio, bien sea un escritorio, una gaveta o una caja así como en formato digital que podamos compartir con ciertas personas.  Los jefes de familia han de saber de su ubicación y quienes viven solos deberían informar a una persona de confianza. Los padres, ya en la tercera edad, deben indicar a sus hijos donde están guardados, en prevención de que ocurran  hechos imprevistos como accidentes o enfermedades graves.

Hay distintos tipos de documentos. En principio, los de identificación como partida de nacimiento, cédula de identidad, pasaporte, licencia de conducir, algunos de los cuales llevamos con nosotros en todo momento. Tenemos los documentos relacionados con los productos financieros que usamos como cuentas y tarjetas de crédito y las facturas de los bienes comprados que sirven para hacer efectiva la garantía en caso que se deterioren durante su vigencia.

Luego están los títulos de propiedad de bienes muebles e inmuebles. Adicionalmente están las pólizas de salud, vehículo, inmuebles, seguros de vida y servicios funerarios.  Por otra parte, tenemos respaldos de inversiones como planes de ahorro, acciones del mercado bursátil y cuentas en moneda dura. A esto se suman los certificados de estudios y los exámenes y tratamientos médicos relevantes, especialmente ante condiciones especiales como diabetes, tensión alta o demencia.

Juan y Mariela invitan a sus hijos a revisar cada una de las carpetas en las que se encuentran todos los documentos importantes de la familia. Les indican los nombres de las personas a las que hay que llamar en caso de emergencia (asesores de seguros, abogados, socios, familiares).  Recuerdan el nombre del tutor designado para el caso en que queden huérfanos antes de llegar a la mayoría de edad. Saben que con esto están protegiendo a sus hijos y les enseñan cómo actuar ante una emergencia.

Sígueme en TwitterOrganicemos nuestros documentos por la seguridad de nuestra familia,
Juan y Mariela regresan del funeral de un gran amigo sumidos en el dolor. Encontraron a una viuda que desconoce cuántas cuentas bancarias tenía su difunto esposo, si poseía póliza de vida y la ubicación de los documentos del apartamento y vehículos. Los gastos del funeral han sido cubiertos por una póliza funeraria de cuya existencia, afortunadamente,  conocía su socio. Juan y Mariela archivan cuidadosamente los documentos importantes de sus vidas y deciden compartir este asunto con sus hijos.

A lo largo de nuestras vidas, además de años, adquirimos activos que conforman nuestro patrimonio personal y familiar. Al principio, no le damos importancia a las facturas y documentos de propiedad porque son pocos y, tal vez,  el desembolso de dinero no ha sido considerable. Sin embargo, el manejo de un archivo nos evitará inconvenientes tanto a nosotros como a nuestros familiares ante circunstancias como una enfermedad grave o la muerte temprana.

Se sugiere que todos los documentos se ubiquen en un mismo sitio, bien sea un escritorio, una gaveta o una caja así como en formato digital que podamos compartir con ciertas personas.  Los jefes de familia han de saber de su ubicación y quienes viven solos deberían informar a una persona de confianza. Los padres, ya en la tercera edad, deben indicar a sus hijos donde están guardados, en prevención de que ocurran  hechos imprevistos como accidentes o enfermedades graves.

Hay distintos tipos de documentos. En principio, los de identificación como partida de nacimiento, cédula de identidad, pasaporte, licencia de conducir, algunos de los cuales llevamos con nosotros en todo momento. Tenemos los documentos relacionados con los productos financieros que usamos como cuentas y tarjetas de crédito y las facturas de los bienes comprados que sirven para hacer efectiva la garantía en caso que se deterioren durante su vigencia.

Luego están los títulos de propiedad de bienes muebles e inmuebles. Adicionalmente están las pólizas de salud, vehículo, inmuebles, seguros de vida y servicios funerarios.  Por otra parte, tenemos respaldos de inversiones como planes de ahorro, acciones del mercado bursátil y cuentas en moneda dura. A esto se suman los certificados de estudios y los exámenes y tratamientos médicos relevantes, especialmente ante condiciones especiales como diabetes, tensión alta o demencia.

Juan y Mariela invitan a sus hijos a revisar cada una de las carpetas en las que se encuentran todos los documentos importantes de la familia. Les indican los nombres de las personas a las que hay que llamar en caso de emergencia (asesores de seguros, abogados, socios, familiares).  Recuerdan el nombre del tutor designado para el caso en que queden huérfanos antes de llegar a la mayoría de edad. Saben que con esto están protegiendo a sus hijos y les enseñan cómo actuar ante una emergencia.

Sígueme en Twitter @isabelidarraga  Organicemos nuestros documentos por la seguridad de nuestra familia,
Juan y Mariela regresan del funeral de un gran amigo sumidos en el dolor. Encontraron a una viuda que desconoce cuántas cuentas bancarias tenía su difunto esposo, si poseía póliza de vida y la ubicación de los documentos del apartamento y vehículos. Los gastos del funeral han sido cubiertos por una póliza funeraria de cuya existencia, afortunadamente,  conocía su socio. Juan y Mariela archivan cuidadosamente los documentos importantes de sus vidas y deciden compartir este asunto con sus hijos.

A lo largo de nuestras vidas, además de años, adquirimos activos que conforman nuestro patrimonio personal y familiar. Al principio, no le damos importancia a las facturas y documentos de propiedad porque son pocos y, tal vez,  el desembolso de dinero no ha sido considerable. Sin embargo, el manejo de un archivo nos evitará inconvenientes tanto a nosotros como a nuestros familiares ante circunstancias como una enfermedad grave o la muerte temprana.

Se sugiere que todos los documentos se ubiquen en un mismo sitio, bien sea un escritorio, una gaveta o una caja así como en formato digital que podamos compartir con ciertas personas.  Los jefes de familia han de saber de su ubicación y quienes viven solos deberían informar a una persona de confianza. Los padres, ya en la tercera edad, deben indicar a sus hijos donde están guardados, en prevención de que ocurran  hechos imprevistos como accidentes o enfermedades graves.

Hay distintos tipos de documentos. En principio, los de identificación como partida de nacimiento, cédula de identidad, pasaporte, licencia de conducir, algunos de los cuales llevamos con nosotros en todo momento. Tenemos los documentos relacionados con los productos financieros que usamos como cuentas y tarjetas de crédito y las facturas de los bienes comprados que sirven para hacer efectiva la garantía en caso que se deterioren durante su vigencia.

Luego están los títulos de propiedad de bienes muebles e inmuebles. Adicionalmente están las pólizas de salud, vehículo, inmuebles, seguros de vida y servicios funerarios.  Por otra parte, tenemos respaldos de inversiones como planes de ahorro, acciones del mercado bursátil y cuentas en moneda dura. A esto se suman los certificados de estudios y los exámenes y tratamientos médicos relevantes, especialmente ante condiciones especiales como diabetes, tensión alta o demencia.

Juan y Mariela invitan a sus hijos a revisar cada una de las carpetas en las que se encuentran todos los documentos importantes de la familia. Les indican los nombres de las personas a las que hay que llamar en caso de emergencia (asesores de seguros, abogados, socios, familiares).  Recuerdan el nombre del tutor designado para el caso en que queden huérfanos antes de llegar a la mayoría de edad. Saben que con esto están protegiendo a sus hijos y les enseñan cómo actuar ante una emergencia.

Sígueme en Twitter  @isabelidarraga    

La póliza de vida, alternativa para proteger a los socios de una empresa


Juan, David y Armando reconocen que el éxito de su firma de consultoría IT es producto de un trabajo de equipo en el que cada miembro ha asumido sus funciones a cabalidad.  Sin embargo, conscientes que no hay en su grupo familiar quien los sustituya en caso de fallecimiento prematuro, buscan una alternativa para proteger a sus familias y a la empresa si esto sucede. Su asesor financiero les propone una solución a través del instrumento financiero ya conocido por ellos, la póliza de vida.

Cuando uno de los accionistas muere afecta la seguridad financiera de su familia  y la del negocio. Los que quedan a cargo pueden ver como los herederos venden sus acciones a un tercero o asumen, sin experiencia alguna, el lugar del ausente en la dirección de la organización. Algunas viudas toman el puesto del esposo desaparecido en su afán de asegurar los ingresos para la manutención de sus hijos llegando a ocasionar, a causa de la toma de decisiones erróneas, grandes desastres.

Para proteger la continuidad de la empresa, los socios pueden hacer un acuerdo de compra- venta en el que se formalice el compromiso de no vender las acciones a un tercero en caso de la defunción de uno de ellos. Establecen, con asesoría legal y financiera adecuada, un precio justo que los socios que permanezcan con vida pagarán a los herederos por la participación accionaria que les corresponde. Esta planificación requiere que haya un fondo de dinero disponible para tal fin.

El establecimiento de un fondo equivalente al precio justo del negocio no debería implicar congelamiento de capital en una cuenta bancaria o adquisición de  deuda para obtener el monto en cuestión. Se requiere de un instrumento financiero que garantice la disponibilidad de dinero en efectivo en el momento en que ocurra el deceso de uno de los socios. La póliza de vida ofrece suficientes ventajas financieras y fiscales para convertirse en una buena alternativa para cumplir la voluntad de los accionistas.

Cada socio adquiere una póliza de vida con una cobertura igual al valor de su participación en la sociedad, estableciendo como beneficiaria a la empresa, previo acuerdo con sus familias. De esta manera, los herederos del socio fallecido se comprometen a vender sus acciones al resto de los socios y reciben, a cambio,  dinero en efectivo, proveniente de la póliza de vida previamente adquirida, y aprovechan las ventajas financieras y fiscales de este instrumento.

Juan, David y Armando comparten con sus esposas su plan para asegurar la continuidad de la firma que han levantado con tanto esfuerzo así  como la estabilidad financiera de sus hogares si alguno de ellos muere en una edad productiva. Ellas, comprometidas en mantener la calidad de vida de sus hijos  y en garantizarles un futuro prometedor, apoyan a sus esposos en la adquisición de pólizas de vida como parte de su planificación empresarial.

Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

Transferencias de dinero alrededor del mundo

Karina es una comunicadora social feliz con su profesión. Es conductora de un programa de radio y profesora universitaria. No tiene idea de temas relacionados con las finanzas y recién se enteró de que es la beneficiaria de una póliza de vida que tenía su tía más querida, quién acaba de fallecer. Para recibir los fondos, debe abrir una cuenta en USA y no tiene idea de cómo se maneja este tipo de instrumentos.

Actualmente, la mayoría de las operaciones financieras alrededor del mundo se efectúan por medios electrónicos y los pagos mediante cheques disminuyen por ser menos eficientes y más costosos. Casi todas las transacciones bancarias internacionales se realizan a través de  transferencias electrónicas y gran parte de las que se llevan a cabo dentro de los EE.UU. también se efectúan por este medio.

Para hacer transferencias entre entes financieros ubicados en los Estados Unidos se utiliza el código ABA también llamado código de ruta. Fue creado por American Bankers Association y sirve como mecanismo de identificación de bancos ante el Banco de la Reserva Federal (USA). Está conformado por nueve dígitos y aparece en la parte inferior de los cheques y otros documentos financieros en los Estados Unidos

Para enviar dinero de un país a otro se utiliza la transferencia de dinero SWIFT, surgida en 1.974 con la fundación de la Society for Worlwide Interbank Financial Telecommunication, la cual asigna códigos internacionales a los bancos del mundo y sus diferentes oficinas. Este consta de 11 caracteres alfanuméricos de los cuales, los primeros cuatro identifican a la institución financiera y los dos siguientes al país.

Con el objetivo de facilitar la realización de pagos internacionales dentro de los países miembros de la Unión Europea, se creó el código IBAN (International Bank Account Number), establecido por el Comité Europeo de Estándares Bancarios.  El mismo, añade, antes de cada número de cuenta, cuatro caracteres: dos letras que identifican al país y dos dígitos de  control para evitar errores de transcripción.

Las transferencias bancarias electrónicas han sido creadas para aumentar la seguridad de las operaciones, disminuir los costos financieros y acelerar la recepción de los fondos. Para que una transferencia de este tipo se lleve a cabo exitosamente es fundamental conocer cada uno de los datos necesarios y asegurarse de que sean correctos antes de ejecutar la transacción.



isabel.idarraga@gmail.com
Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

11/8/14

Sacas cuentas y los ingresos no te alcanzan

Carlota y Ernesto revisan, una vez más, el presupuesto del mes y, por más que hagan recortes, el dinero es insuficiente. Ernesto suspira y dice: “tenemos que buscar ingresos adicionales cuanto antes porque, de seguir así, en dos años no podremos pagar el colegio de nuestros hijos” Es uno de esos momentos en que sabes que tienes que actuar y no sabes cómo empezar.

La principal fuente de ingresos de la mayor parte de la población proviene de su trabajo. Unos son empleados y reciben un salario, otros prestan servicios a cambio de honorarios y los empresarios perciben ingresos de la gestión de sus negocios. Un sector de la población posee activos, como los bienes inmuebles o inversiones financieras, que generan rentas. También hay quienes viven de becas, donaciones o de la ayuda de otros.

Cuando es imposible hacer más recortes al presupuesto familiar y el dinero es insuficiente para satisfacer las necesidades del hogar, es imperativo entrar en acción. Los jóvenes comienzan un empleo con horario compatible con sus estudios, las amas de casa inician un pequeño negocio que puedan llevar a cabo sin abandonar sus labores regulares, los jefes del hogar hacen trabajos en las noches.

Encontrar una actividad que permita generar ingresos adicionales, usualmente, no es fácil. Se observa el entorno, se pide opinión a familiares y amigos. Aquellos que tienen facilidad para ciertas tareas como la costura o la mecánica, comienzan a ofrecer sus servicios entre los conocidos con la esperanza de que el boca a boca les permita crear una cartera de clientes cada vez más grande.

Para las personas que conocen sus fortalezas, este proceso pudiera ser más sencillo pues tienen una idea de lo que son capaces de hacer. Y, si es algo que les gusta, el comienzo es mucho mejor. Así empezó una fábrica de ropa infantil la esposa desempleada o una escuela de repostería, el abogado que fue despedido de una institución financiera después de diez años de servicio.

Carlota le cuenta a Ernesto que Marina, su mejor amiga de la Universidad, le comentó, hace unos días, que le encantaría contar con ella para hacer labores de mercadeo en su empresa. Es algo que puedes hacer desde tu casa y recibirías una remuneración que bastante falta te hace, le dijo Marina. Ambos se miran y Carlota, piensa, mejor me apuro a llamarla antes que contrate a otra persona.
2002-2013 por
isabel.idarraga@gmail.com

Sígueme en Twitter @isabelidarraga

3/8/14

El desabastecimiento que complica tu vida


Maria Fernanda tiene habilidad para dibujar y, a sus siete años, vende sus pinturas a familiares y amigos. Hace dos semanas le pidió a su mamá salir a comprar material para cumplir con unos pedidos. Desde ese día han recorrido varios locales comerciales y no han encontrado todo lo que requiere para seguir pintando. A partir de ese momento, la niña comenta entre sus amiguitos lo que ha aprendido acerca del desabastecimiento.

El desabastecimiento es la falta de determinados productos en un establecimiento comercial o población. Hay desabastecimiento en el supermercado cuando no encuentras leche y papel sanitario. Hay desabastecimiento en el país cuando no se consiguen medicinas esenciales para pacientes de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, en ninguna farmacia o droguería, a nivel nacional.

El desabastecimiento es consecuencia de una administración inapropiada de los recursos con los que cuenta un país: controles de precios por debajo de los costos, expansión de la demanda debido a un incremento desproporcionado de la oferta monetaria (cantidad de dinero circulante en la economía), disminución de la oferta de bienes y servicios por la caída de la producción nacional y  la disminución de las  importaciones.

Esta situación ocasiona la desaparición de mercancía de los anaqueles lo que conduce a los ciudadanos a hacer largas colas para adquirir productos de primera necesidad como alimentos y medicinas. Surgen los mercados negros como centros de distribución.  La inflación crece, de forma galopante, con el consiguiente empobrecimiento de la población cuyos sueldos se hacen insuficientes para comprar la canasta básica.

El desabastecimiento incentiva la corrupción de parte de quienes tienen el poder para otorgar licencias de importación y distribución. Aparece una distorsión en la economía y vemos como los buhoneros son los únicos que tienen ciertos bienes, a precios muy superiores a los del mercado y los centros médicos suspenden cirugías y procedimientos rutinarios por fallas en sus inventarios.

Un gobierno interesado en el bienestar de sus conciudadanos usa apropiadamente los recursos escasos de la nación, apoya la producción nacional de bienes y servicios para satisfacer la demanda y generar  empleos y garantiza la existencia de productos esenciales. Los ciudadanos responsables, por su parte, supervisan y exigen a sus gobernadores que hagan el trabajo para el cual fueron elegidos.   
 2002-2013 por 
isabel.idarraga@gmail.com

Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

1/8/14

La mesada como oportunidad para enseñar


Mariela atiende el llamado de su asistente para conversar acerca de la
conveniencia de dar o no una mesada a su hijo que está por comenzar estudios de primaria. Mariela escucha sus inquietudes y le cuenta cómo ella y su esposo la han utilizado como herramienta para transmitir a sus hijos conceptos de finanzas personales que serán de utilidad para el manejo de sus ingresos cuando sean adultos.

La mesada es el dinero que los padres entregan a sus hijos, generalmente, con frecuencia semanal y está destinada a sufragar, principalmente, meriendas y gastos de transporte. En algunos casos, es suficiente para financiar actividades de recreación como una salida al cine. Es un excelente instrumento para transmitir cultura financiera a los más chicos.

La entrega de una mesada a los hijos, desde que son pequeños, puede ser aprovechada para construir el hábito del ahorro. Los padres enseñan a los niños a guardar, cada vez que reciben dinero, una parte, la cual podrán usar para obtener algo en lo que tengan interés. Por ejemplo, el dinero ahorrado sirve para comprar un regalo de cumpleaños para sus abuelos.

Mediante la orientación de sus padres, los niños aprenden a poner por escrito sus metas, lo que les ayudará a determinar el porcentaje de mesada a guardar. Además, adquieren noción del valor del dinero y el costo de hacer realidad un sueño. Un adolescente interesado en la camiseta de su equipo, conoce su precio y los sacrificios que ha de hacer para tenerla, lo que le hará disfrutarla al máximo, cuando sea suya.

A través  de la mesada, los padres educan a sus hijos en la  administración del dinero, la planificación más allá del corto plazo, pensamiento futuro, dosificación del consumo presente a cambio de una retribución mayor más adelante y la satisfacción de dar a los demás.  Un niño es capaz de cambiar los helados de todo un mes a cambio un presente para un niño de escasos recursos.

Mariela y su esposo están alertas a las oportunidades que se les presentan para instruir a sus hijos, empezando por el ejemplo que les dan. Estos mantienen una buena relación con el dinero y están aprendiendo a usar una parte en el presente y guardar otra con miras a cumplir sus metas. Es un trabajo de todos los días, en el cual utilizan cómo herramientas las situaciones del diario vivir.

isabel.idarraga@gmail.com

Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

22/7/14

Obstáculos para ahorrar

Raúl, un adolescente de 15 años, le comenta a su mejor amigo que quiere
hacer un viaje especial antes de empezar la Universidad. Para conseguir el dinero necesario, está buscando un trabajo a tiempo parcial, algo que pueda hacer por Internet, que le permita contar con los fondos para  cuando llegue ese momento. Su amigo le pregunta: ¿y tú vas a empezar a ahorrar ahora si todavía faltan dos años para eso?

Durante mucho tiempo se han estudiado los obstáculos que impiden a la personas ahorrar, independientemente de su situación económica.  Muchos de nosotros conocemos personas que tienen un buen nivel de ingresos y, sin embargo, no piensan en el futuro y gastan todo lo que ganan. Prefieren la gratificación inmediata a la esperanza del disfrute en el mediano y largo plazo. Creen que siempre serán jóvenes.

Mucha gente, intuitivamente, ve el ahorro como una pérdida y esa aversión a perder, impide ver las bondades de guardar hoy para invertir o contar con un apoyo financiero en la vejez.  Un ejemplo son los que consideran que es hoy cuando necesitan seguir el ritmo de vida de sus amigos con mejor posición económica. Para ellos, guardar dinero sería muy doloroso si lo comparan con lo que perderían al no usarlo.

Otro obstáculo es la procrastinación. Mientas más se aplaza el momento de empezar a ahorrar, crece la posibilidad de seguir dándole largas hasta el punto en que no se considerará como una prioridad. Los niños a los que les enseñan a hacerlo desde pequeños, tendrán más posibilidades de continuar el hábito al convertirse en adultos que aquellos a los que sus padres no les han educado en esta materia.

El nivel del ahorro depende de las condiciones económicas de las personas, de sus necesidades, de su realidad. Quienes tienen menos, ahorran a partir de un mejor uso de sus recursos, cómo llevar el almuerzo al trabajo o salir más temprano de casa para no recurrir al taxi. En la medida en que los ingresos son mayores, el esfuerzo ha de centrarse en  guardar un porcentaje mayor.


Raúl vive en un hogar en el que los padres han fomentado el ahorro. Para él, es normal guardar parte de su mesada en función de un objetivo. Cuando considera que requiere hacer un esfuerzo mayor, busca una actividad que le permita generar ingresos adicionales, sin poner en riesgo sus estudios, para obtener el dinero que necesita. Le hace un relato a su amigo de las cosas que ha logrado, venciendo los obstáculos para ahorrar y se ofrece a acompañarlo a producir y guardar para viajar juntos.

isabel.idarraga@gmail.com
Sígueme en Twitter @isabelidarraga  

14/7/14

La corrupción, eleva los costos de un país

Argenis busca una oportunidad de negocio en el sector de la gastronomía. Observa que el centro deportivo cercano a su casa carece de servicio de comida y plantea su idea al director del ente quien se muestra complacido con la propuesta y le pide, a cambio del visto bueno,  una colaboración mensual que deberá ser entregada a él personalmente y en efectivo. Esto es corrupción y lo voy a denunciar, dice Argenis.

La corrupción, según el diccionario, es la acción y efecto de corromper. Corromper es echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar. La corrupción es un delito que se comete mediante el abuso de poder, de funciones, de medios para sacar provecho económico o de otra índole. Cuando un funcionario público pide una remuneración a cambio de un servicio gratuito cómo sacar el pasaporte, está siendo corrupto.

En los últimos años, en Venezuela se han multiplicado, de forma grosera, los casos de corrupción, como consecuencia de la cantidad de ingresos provenientes de la renta petrolera, la imposición de multitud de permisos y controles a los emprendedores, el incremento en la asignación de recursos sin procedimientos de contraloría adecuados y la ausencia de investigación y sanción de las demandas que se hacen de estos hechos.

Cuando un trabajador público se vale de su posición económica para solicitar una comisión a las empresas que ganan una licitación, está obteniendo un beneficio personal a cambio de un daño a la nación, pues esta empresa aumentará sus costos para cubrir el pago a esta persona. Esto, incidirá en un incremento de precios al consumidor final. Mientras ese trabajador se lucra, otros sienten el impacto en su bolsillo.

En la medida en que los niveles de corrupción se incrementan, en el país, se va haciendo cada vez más costosa cualquier iniciativa en cualquier área de la economía. Los alimentos dañados en contenedores son una muestra de los niveles de corrupción que vivimos. Fue necesario volver a comprar comida para reponer la que nunca llegó a los venezolanos y, hasta ahora, no hay ningún culpable detenido por este delito.

Para vencer la corrupción, es necesario el control presupuestario, la simplificación de trámites, permisos y licencias, la contraloría seria a los entes del estado y la investigación adecuada y oportuna de las denuncias realizadas. Por otra parte, es deber de todos los nacionales, reclamar a las autoridades que han elegido el cumplimiento de las funciones que han asumido para lograr el bienestar de todos los ciudadanos de la nación.

isabel.idarraga@gmail.com
Sígueme en Twitter  @isabelidarraga