6/12/11

La póliza de vida, protección para tu familia

Juan, padre de tres niños y principal proveedor de dinero a su hogar pregunta a Ernesto, ¿crees que necesito una póliza de vida? Este le responde así, ¿tienes ahorros suficientes para que, en caso de que faltes, tus hijos puedan cubrir sus necesidades de alimentación, vivienda, ropa y educación hasta completar la universidad? ¿Puede tu esposa generar suficientes ingresos para reemplazar los tuyos? 


Si no cuentas con una protección financiera adecuada, la calidad de vida de tus queridos disminuirá drásticamente ante tu ausencia, especialmente, si eres quien aporta la mayor cantidad de dinero a la sociedad familiar. Para protegerlos, considera adquirir una póliza de vida que asegure la estabilidad económica para cubrir las necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y educación. 

Este instrumento puede servir como una vía para dejar una herencia a tus seres queridos, para cubrir los costos de impuestos de sucesión sobre los bienes dejados a tus hijos y esposa, para el pago de deudas como la del vehículo y la vivienda principal. Y, como un fondo que genere retornos y brinde a tus dependientes la posibilidad de completar los estudios universitarios, tal como tú lo has soñado. 

Antes de adquirir una póliza de vida, se sugiere que investigues las distintas opciones existentes en el mercado y que elijas la que más se adapte a tu nivel de ingresos y expectativas. Ten presente que, al adquirir una póliza de vida, el titular designa uno o más beneficiarios, que pueden ser hijos, cónyuge o cualquier persona o entidad, quienes entrarán en posesión del importe de la póliza en ausencia del titular. 

Las pólizas de vida más usadas son “a término” y “universal”. La póliza de vida a término es la básica, cuesta menos y es suscrita por un período de tiempo específico, siendo 20 años lo más común, preferida por padres de niños pequeños o con deudas importantes. La póliza de vida universal lleva un componente de ahorro, genera retornos adicionales y permanece activa por tiempo indefinido, mientras se pague su renovación anual. 


Para calcular el monto de la póliza de vida que se adecue a tus necesidades, estima tus ingresos durante el tiempo de vida productiva que te queda, súmale el retorno de las inversiones que pudieras hacer y el incremento de tu patrimonio que quisieras dejar a tus beneficiarios. Recuerda que una póliza de vida ocupa un lugar importante en una planificación financiera inteligente. 

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La ambición como motor para alcanzar tus metas



Raúl y Ernesto  son hermanos que están, uno comenzando  la universidad y  el otro a mitad de bachillerato.  Se apoyan mutuamente, comparten actividades extra escolares, son excelentes estudiantes, buenos compañeros, deportistas y anhelan tener un negocio relacionado con el deporte. Cuando hablan con otras personas de sus planes y lo que están haciendo para conseguirlos son llamados, con frecuencia y en tono despectivo, ambiciosos.

La palabra ambición tiene dos connotaciones. Una está relacionada con el deseo desmedido de lograr poder, dinero y riquezas sin que importe el cómo y la otra se refiere a las aspiraciones  e ilusiones de disfrutar de  una mayor calidad de vida que llevan al individuo a fijarse objetivos. Es esta diferencia en la interpretación del término lo que ha llevado a que buena parte de la humanidad considere que ser ambicioso es pecaminoso por lo dejan a un lado sus fantasías de hacer algo distinto.

Es normal que el hombre busque superarse a sí mismo, realizar sus sueños y mejorar sus condiciones de vida. La ambición es el motor que alimenta el deseo de llegar más lejos, provee la motivación y determinación necesaria para alcanzar lo planeado. Enciende la llama del entusiasmo, el esfuerzo, la perseverancia y la voluntad para mantener el foco en el camino para llegar a sus metas, las cuales, por lo general, inciden favorablemente en su entorno.
La ambición es la energía que hace que los emprendedores  dirijan sus esfuerzos para llevar a la realidad una idea de negocios, mueve a los padres de familia a enseñar a sus hijos a ser mejores ciudadanos capaces de elegir como vivir, lleva a los maestros a transmitir a sus alumnos la importancia del conocimiento para obtener lo que se propongan y dar un aporte a la humanidad. Es ese fuego interno que hace que el ser humano se mantenga en movimiento buscando un mundo mejor.
Las personas ambiciosas son impulsadas por una aspiración de cambiar lo que está a su alrededor, ven oportunidades donde otros ve obstáculos. Son capaces de explorar nuevas formas de hacer lo que han venido haciendo hasta ahora. Avanzan hacia adelante y se convierten en visionarios. La historia está llena de ejemplo de personas que han logrado cambios favorables a la humanidad producto de su ambición, de su ímpetu por cambiar su realidad.
Raúl y Ernesto han acudido a sus padres, como hacen siempre que necesitan ayuda para resolver una situación ante la cual no tienen respuesta. Es así como llegan a la conclusión que la ambición es poderosa, capaz de generar la voluntad necesaria para crecer personal y profesionalmente, teniendo en cuenta los principios y valores adquirido en el seno familiar. La ambición sana ofrece a los seres humanos la posibilidad de sentirse realizados al alcanzar las metas que se han propuesto.

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