27/8/13

Ventajas de conocer tu situación financiera

Armando está contento. Está muy cerca de alcanzar un objetivo importante en su trayectoria profesional. Desde hace varios años ha estado buscando un grupo económico sólido que apoye su idea de un negocio gastronómico en las islas del caribe y, finalmente, lo ha conseguido. Piensa que este es un buen momento para hacer un balance de su situación financiera y así tener plena certeza del capital con el que cuenta para seguir adelante con su carrera profesional y sus propósitos personales.

Constantemente, las personas sueñan, desean y hacen planes y, en la medida en que alcanzan los objetivos se imponen otros. Un adolescente quiere ser artista y recorrer el mundo. A los cuarenta comercializa obras de arte y es el sostén de un hogar con dos hijos. A los sesenta se prepara para su retiro junto a su esposa, sin abandonar su galería de arte, mientras sus hijos empiezan sus carreras profesionales.

En cada una de las etapas de la vida, es fundamental conocer nuestra situación financiera, los recursos con los que contamos para hacer realidad nuestros sueños. Si queremos invertir en un negocio, debemos contar con un capital, producto de nuestros ahorros. Si el proyecto es hacer un una especialización en el exterior, además del dinero, probablemente necesitamos dominar otro idioma y cumplir con ciertos requisitos. Si el objetivo es tener un hijo, hay que prepararse para su manutención.

Los expertos financieros recomiendan a las personas que tengan una noción plena de su situación financiera personal. Esto va más allá de conocer el saldo de ahorros y deudas. Es estar al tanto del valor de mercado de  los activos como vivienda, terrenos, inversiones. Es comprender  la cobertura de las pólizas, tanto de salud, incapacidad y vida como de vehículo. Es identificar los valores de tu plan de retiro. Es tener idea de tu capacidad de endeudamiento. En fin, es saber cuánto vales en términos monetarios.

El reconocimiento de tu situación financiera es imprescindible a la hora de preparar una agenda en función de tus metas. Es la única forma de  saber si tu nivel de ahorro es suficiente o el de gastos es el adecuado. Mientras más sepas de tu situación financiera, más oportunidades tendrás de aplicar correctivos para adecuarte al logro de tus objetivos. SI la deuda de tu empresa representa un alto porcentaje de los ingresos, probablemente no es el mejor momento para hacer una nueva inversión.

Armando se siente satisfecho por la forma en que ha usado el dinero, producto de su actividad profesional. Ha invertido en su educación y entrenamiento lo que le ha permitido tomar mejores decisiones. Ha sido recursivo con los gastos, disciplinado con los ahorros y tiene un excelente historial crediticio que le ha permitido acceder a financiamiento en cada nuevo emprendimiento. Con el paso de los años reconoce que el conocer su situación financiera le ha permitido aprovechar buenas oportunidades.


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13/8/13

Una incapacidad puede poner en riesgo tu patrimonio

Marisol está muy sorprendida por la noticia que le acaban de dar. Su padrino, amigo cercano de sus padres, ha sufrido una lesión grave en la columna a causa de un accidente automovilístico. Sus hijos aún estudian y su esposa siempre se dedicó a las labores del hogar. Ahora esta familia se encuentra con un panorama desolador. Quién provee los ingresos está enfermo y requiere de cuidados especiales que implican el desembolso de una suma considerable de dinero durante un tiempo indefinido.

Cualquiera puede quedar incapacitado a cualquier edad,  a causa de un accidente,  una enfermedad o un desorden de tipo cognoscitivo (Alzheimer, Parkinson). Una persona se encuentra incapacitada cuando, por razones derivadas de la falta o pérdida de la capacidad física, psíquica o intelectual, requiere de asistencia o ayuda importante para realizar actividades del diario vivir como bañarse, vestirse, alimentarse, ir al baño, movilizarse y continencia.

Queda claro que una persona incapacitada, además de la imposibilidad de generar ingresos, ocasiona gastos adicionales que afectan el presupuesto familiar. Normalmente, la póliza de salud cubre gastos médicos, de hospitalización y cirugía. Los  gastos adicionales de terapias, alquiler de equipos y cuidado permanente no están cubiertos y, la mayoría de las veces, se cubren con ahorros y aportes de familiares y amigos. En  muchos casos, hay que vender activos para obtener el dinero necesario.

Dentro de la oferta de pólizas existentes, hay una que garantiza recursos financieros  para hacer frente a los gastos que ocasionaría la incapacitación del titular. Bien sea que requiera terapia para recuperar la movilidad de una pierna con múltiples fracturas o  acompañamiento permanente a causa de una condición que le impida todo tipo de movilización.  Este tipo de pólizas puede adquirirse en cualquier momento.  El más indicado es ahora, cuando gozas de buena salud.

Una póliza de incapacidad funciona como un lucro cesante al proporcionar la cantidad de ingresos contratados mientras el asegurado está impedido para desempeñar su actividad profesional. Este dinero permite garantizar que el titular reciba atención profesional de buena calidad, adecuada a sus circunstancias y en el sitio indicado y en el momento oportuno sin que por ello se vea afectado el patrimonio familiar.

El papá de Marisol comenta que en varias oportunidades le sugirió a su compadre que adquiriera una póliza de incapacidad y éste siempre le respondía que estaba sano y tenía dinero suficiente para cubrir sus gastos. Ahora, está en una silla de ruedas, requiere cuidados profesionales y el uso de equipos especializados y el dinero se agota. Marisol, dice su papá, tu mamá y yo estamos asegurados porque no tenemos dinero suficiente para sufragar  grandes gastos. Tú deberías hacer lo mismo.


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