14/5/12

Haz tu mejor esfuerzo para lograr los mejores resultados


Andreína y Argenis han ahorrado y estudiado durante dos años en función de llevar a la práctica su idea de negocio de gastronomía. Creen en las bondades del producto que ofrecerán, sin embargo, por momentos sienten temor ante la incertidumbre. Quieren asegurarse que el esfuerzo que hacen es el apropiado para hacer realidad su sueño por lo que acuden a sus amigos, Juan y Mariela, pareja exitosa en el matrimonio y los negocios, para que los orienten acerca de cómo actuar.

Una de las grandes interrogantes cuando nos proponemos una meta es saber sí estamos haciendo  lo adecuado o suficiente para alcanzarla. Hay quienes opinan que hay que poner un esfuerzo enorme mientras que otros piensan que mientras mejor sea éste, mejores resultados se obtendrán. No se trata de cuantas horas trabajas si no de cuan productivo eres.

La presencia de ciertos elementos incrementa la posibilidad de ser más efectivos en nuestras acciones. En principio, debemos conocer en detalle nuestro objetivo para establecer los pasos a seguir en su consecución y así poder alcanzarlo usando la menor cantidad de recursos en el menor tiempo posible. La repostera, reconocida por preparar tortas de chocolate exquisitas, conoce la cantidad exacta de ingredientes, la temperatura correcta del horno y el tiempo de cocción requerido.

La planificación también es indispensable  para obtener buenos resultados y nos da la oportunidad de tomar mejores decisiones ante la presencia de situaciones inesperadas. Y si va acompañada de un buen enfoque en el resultado final, el  esfuerzo se concentra en las actividades que agregan valor dejando de lado los desperdiciadores de tiempo. Si la cobranza en una fecha determinada es importante para mantener un buen flujo de caja, se deja para otro día la conciliación bancaria.

Al desglosar la gran meta en pequeñas metas facilitamos la evaluación de nuestras actividades a lo largo del tiempo en el que estimamos alcanzar nuestro objetivo. Podemos hacer las correcciones necesarias  en cuanto determinamos que los resultados no son los esperados. Esto  es válido tanto para proyectos pequeños como la elaboración de un traje de novia  o para grandes obras como la construcción de una linea ferroviaria de larga distancia.

Andreína y Argenis advierten que las personas altamente productivas se entrenan constantemente, manejan de forma natural una agenda de actividades, actúan de acuerdo a una planificación previa, mantienen el foco en su objetivo, evitan desperdiciar tiempo y recursos y hacen evaluaciones periódicas del progreso de sus proyectos. Están de acuerdo en que en la medida en que actúen como ellos estarán más cerca de obtener los resultados esperados con su mejor esfuerzo.

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