5/3/12

Tú eres el único responsable del inicio de tu plan de retiro



Cuando César cumplió 25 años hizo un balance de su vida. Recién graduado de médico y a punto de iniciar un postgrado en neonatología, estaba listo para trabajar con su padre  en la clínica fundada por su abuelo. En medio de ese análisis, su progenitor le contó que a esa edad empezó un plan de retiro con el cual cuenta en el presente para vivir una vejez sin sobresaltos económicos junto a su esposa. Hoy, un año después, César siente la satisfacción de haber iniciado un plan de retiro.

Muchos jóvenes piensan que esto es algo que debe hacerse después, más adelante, en el futuro, cuando se generen mayores ingresos. Afortunadamente, hay personas menores de 30 años, solteras y sin hijos que tienen metas financieras claras y el propósito de crear un patrimonio que los respalde cuando lleguen a la tercera edad y no puedan o no quieran seguir trabajando. La ausencia de grandes responsabilidades es una gran oportunidad para adquirir el hábito de ahorrar para los momentos difíciles.

Un plan de retiro es un método de ahorro programado a largo plazo que se construye mediante el depósito periódico de una suma de dinero determinada con el objeto de alcanzar una meta específica. El monto del ahorro se establece a partir de la edad de la persona, sus ingresos, egresos, carga familiar, capacidad de ahorro y la cantidad que desea recibir en cierto número de años. Para reducir el impacto de la inflación en el tiempo, se sugiere hacerlo en moneda dura.

Este instrumento de planificación ofrece ventajas que se desconocen como consecuencia de la falta de cultura financiera. Es posible solicitar anticipos o préstamos sobre el saldo disponible en momentos en que la situación económica del titular sea crítica, ante una enfermedad grave o para hacer una inversión como vivienda o negocio. Si está acompañado de una póliza de vida garantiza,  en caso de fallecimiento del titular, capital que sustituya su aporte de efectivo al grupo familiar.

Un plan de retiro es el soporte financiero que permitirá al  joven de hoy asegurar que el adulto mayor del mañana cuente con recursos monetarios para satisfacer  necesidades propias de la edad como alimentación, vivienda, servicios médicos, acompañantes o enfermeras y distracción.  Por otra parte, ofrece la serenidad de haber tomado precauciones para no convertirse en una carga para los familiares cercanos y disponer la forma en que se quiere vivir durante los últimos años de vida.

Carlos sabe que sus abuelos disfrutan de una pensión de jubilación por el tiempo dedicado al ejercicio de la medicina y los ha escuchado muchas veces decir que son afortunados de haber ahorrado para completar el dinero necesario para cubrir sus gastos. También conoce la experiencia de sus padres, quienes cuentan con un fondo suficiente para vivir una vejez sin complicaciones. El quiere estar tranquilo en el futuro y para ello ha empezado desde ya a hacer sus aportes a su propio plan de retiro.

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