7/9/14

Nociones acerca de los paraísos fiscales


En el colegio de Guillermo, se ha dado inicio a un ciclo de conversatorios dentro de  una
campaña destinada a llevar cultura financiera a los alumnos. En bachillerato, cada lunes, un grupo de estudiantes hace una exposición sobre un tema elegido por ellos mismos. Guillermo está emocionado porque le corresponde presentar un tema que le llama mucha la atención, los paraísos fiscales.

Los paraísos fiscales son territorios de baja o nula tributación que, en  función de sus procedimientos internos, garantizan la opacidad de las transacciones realizadas por inversionistas extranjeros que mantienen cuentas bancarias o sociedades en sus territorios. Este incentivo fiscal se mantiene, siempre y cuando no realicen ninguna actividad comercial allí, en cuyo caso, serían sometidos a un régimen fiscal diferente.

Son, en su mayoría, países pequeños, con pocos recursos, que buscan atraer divisas para sostener su economía. Por su parte, los inversionistas buscan una alternativa a la carga impositiva elevada de sus países de origen. Esto ha ocasionado reclamos por parte de las naciones que padecen fuga de sus capitales y pierden, de esta forma, una fuente de ingresos importante por concepto de impuestos.

En los paraísos fiscales es posible ocultar la titularidad de empresas o cuentas bancarias. Esto ha ocasionado presiones, a través de organismos internacionales, sobre sus gobiernos en la búsqueda de  cambios en sus leyes, dentro del marco de  la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el lavado de capitales.

La lista de paraísos fiscales más conocida es la que la Organización para el Comercio y Desarrollo Económico (OCDE) realiza desde el año 2000, la cual, inicialmente, incluía 31 países. En 2013, sólo aparecieron dos jurisdicciones: Nauru, Micronesia y Niue, Nueva Zelanda. Los países que han salido de esta lista, los países se han adherido a varios convenios para lo cual debieron mejorar la transparencia e intercambio fiscal.

Adicionalmente, la OCDE creó el grupo de “otros centros financieros” que, si bien no fueron etiquetados como paraísos fiscales, mostraban insuficiencias en la transparencia con la que manejaban sus aspectos fiscales. Los dos últimos países en salir de esta clasificación fueron Uruguay (2011) y Guatemala (2012).


isabel.idarraga@gmail.com

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