1/8/14

La mesada como oportunidad para enseñar


Mariela atiende el llamado de su asistente para conversar acerca de la
conveniencia de dar o no una mesada a su hijo que está por comenzar estudios de primaria. Mariela escucha sus inquietudes y le cuenta cómo ella y su esposo la han utilizado como herramienta para transmitir a sus hijos conceptos de finanzas personales que serán de utilidad para el manejo de sus ingresos cuando sean adultos.

La mesada es el dinero que los padres entregan a sus hijos, generalmente, con frecuencia semanal y está destinada a sufragar, principalmente, meriendas y gastos de transporte. En algunos casos, es suficiente para financiar actividades de recreación como una salida al cine. Es un excelente instrumento para transmitir cultura financiera a los más chicos.

La entrega de una mesada a los hijos, desde que son pequeños, puede ser aprovechada para construir el hábito del ahorro. Los padres enseñan a los niños a guardar, cada vez que reciben dinero, una parte, la cual podrán usar para obtener algo en lo que tengan interés. Por ejemplo, el dinero ahorrado sirve para comprar un regalo de cumpleaños para sus abuelos.

Mediante la orientación de sus padres, los niños aprenden a poner por escrito sus metas, lo que les ayudará a determinar el porcentaje de mesada a guardar. Además, adquieren noción del valor del dinero y el costo de hacer realidad un sueño. Un adolescente interesado en la camiseta de su equipo, conoce su precio y los sacrificios que ha de hacer para tenerla, lo que le hará disfrutarla al máximo, cuando sea suya.

A través  de la mesada, los padres educan a sus hijos en la  administración del dinero, la planificación más allá del corto plazo, pensamiento futuro, dosificación del consumo presente a cambio de una retribución mayor más adelante y la satisfacción de dar a los demás.  Un niño es capaz de cambiar los helados de todo un mes a cambio un presente para un niño de escasos recursos.

Mariela y su esposo están alertas a las oportunidades que se les presentan para instruir a sus hijos, empezando por el ejemplo que les dan. Estos mantienen una buena relación con el dinero y están aprendiendo a usar una parte en el presente y guardar otra con miras a cumplir sus metas. Es un trabajo de todos los días, en el cual utilizan cómo herramientas las situaciones del diario vivir.

isabel.idarraga@gmail.com

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