11/4/13

Descubre los hábitos financieros de tu pareja antes del matrimonio



Rafael y Emilia, novios desde hace varios años, convienen que están en su mejor momento para contraer matrimonio. Ambos son profesionales  con gran potencial de desarrollo, generan ingresos suficientes para mantener un hogar y creen en la familia como base de la sociedad. Sin embargo, Rafael siente temor de que los hábitos financieros de Emilia ocasionen, a la larga, daños a su relación de pareja. Conversa de ello con su suegro, quien ha sido su mejor referencia en materia financiera.
                                               
El desconocimiento de aspectos financieros como el ingreso mensual del prometido hace difícil establecer que aporte hará para cubrir los gastos fijos del nuevo domicilio. Más arduo será determinar el monto del que pueda disponer para gastos variables y el ahorro. Una recién casada puede descubrir con horror, en el momento de una emergencia médica, que su esposo tiene las tarjetas de crédito bloqueadas por falta de pago y ella contaba con ese medio para pagar las medicinas que necesita.

Muchas parejas consideran que incluir el dinero como tema en su relación es poco delicado y hasta una muestra de mala educación. Por el contrario, el noviazgo es la etapa para conocer al otro, como compra, sus metas en el corto y largo plazo, su nivel de endeudamiento, activos que posee, ahorros y productos financieros (cuenta de ahorros, pólizas, plan de retiro). Las salidas al cine o la respuesta ante compromisos sociales revelan hábitos de consumo a los que hay que prestar atención.

Conocer al prometido ofrece grandes ventajas para el momento de conformar una nueva familia. Permite identificar los principales objetivos de vida de cada uno que pueden ser tener un bien inmueble o un negocio propio. Hace posible determinar cuál de los dos tiene mejor control del dinero. Da la oportunidad de definir metas comunes como número de hijos deseados, estudios de postgrado, fondo para la tercera edad, y las acciones a emprender para hacerlas realidad.

Los novios que revisan juntos sus finanzas están en posición de decidir cómo usar el dinero de la comunidad conyugal, en una cuenta de ambos  o en cuentas separadas. Establecen que porcentaje de sus ingresos aportarán y cuanto se reservarán para sus gastos personales. Saben que tipo de compromisos como deudas o hipotecas están dispuestos a asumir en conjunto. Y, en general, para ellos, la toma de decisiones importantes será un proceso más sencillo que para quienes no se conocen bien.

La conversación con su suegro ha servido de orientación a Rafael para plantear a Emilia sus inquietudes con total franqueza. Se compromete con su novia a asumir el manejo de las finanzas familiares y le pide, a cambio, que lo acompañe en la elaboración del presupuesto mensual. Emilia e compromete a respetar los acuerdos que establezcan para el uso del dinero de la comunidad familiar y manifiesta su disposición para estudiar temas de finanzas personales para convertirse en un apoyo para Rafael.

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