20/1/12

La educación financiera es fuente de felicidad



 Mariela se considera una mujer afortunada, tiene un esposo y dos hijos maravillosos, una familia a la que le profesa un gran amor, posee buena salud, es una profesional de la arquitectura con una empresa exitosa y cuenta con un nivel interesante de ahorros e inversiones. Dedica tiempo a actividades personales como los deportes y eventos culturales y, además, apoya a una organización que trabaja con madres adolescentes. Para ella, la alegría, los pensamientos optimistas y el entusiasmo son su estado natural.

Mucho se ha discutido acerca de la felicidad que puede proporcionar el dinero. Mientras algunas personas opinan que no tiene ninguna incidencia, otras aseguran que es fuente de serenidad que permite a los seres humanos realizar actividades que le brindan satisfacción como tomar vacaciones anuales con la familia, realizar  actividades diferentes a las laborales, adquirir la casa soñada, brindar una buena educación a los hijos o dedicarse a la profesión por la que se siente pasión.

Cuando una persona posee capacidad financiera suficiente para cubrir las necesidades básicas de alimento, vivienda, ropa, salud, educación, transporte y entretenimiento libera buena parte de las tensiones a las que es sometida la mayoría de la población. Cuenta con una dosis importante de paz mental para establecer objetivos en su vida y poner todo su esfuerzo en el logro de estos sin las distracciones que ocasiona el no contar con suficientes ingresos para cubrir sus necesidades elementales.

El sueño de disfrutar de una vida libre de sobresaltos económicos es común a buena parte de la población, sin embargo la mayoría desconoce cómo lograrlo porque no cuenta con educación financiera que le enseñe a usar el dinero para construir un patrimonio personal, la importancia de establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo, la elaboración de un flujo de caja mensual y el ahorro. Mientras más temprano se aprenda sobre estos temas mejor nivel de vida se disfrutará en el futuro.

Las personas que aprenden a manejar sus finanzas personales utilizan racionalmente su dinero de forma tal que, en la medida en que transcurre el tiempo, son capaces de construir un respaldo financiero para disfrutar de calidad de vida, son capaces de alcanzar sus metas, cuentan con un fondo de ahorros al cual acudir en momentos de emergencia y tienen la certeza de que vivirán una vejez digna en la que están cubiertas sus necesidades primordiales sin tener que depender de los hijos u otros familiares.

Mariela reconoce que la educación financiera que recibió de sus padres le ha permitido construir un patrimonio personal a lo largo de su vida que le brinda tranquilidad mental para visualizar sus metas y dirigir su esfuerzo al logro de las mismas. Junto con su esposo ha enseñado a sus hijos temas relacionados con las finanzas personales y se siente complacida al ver que saben ahorrar, usan el dinero con mesura y establecen metas con la firme intención de alcanzarlas.

Sígueme en Twitter @isabelidarraga   
Grupo facebook http://goo.gl/ZLbk