18/10/11

Enseñar a los más chicos a emprender

Gabriela y Pedro, convencidos de la importancia de que el emprendimiento forme parte de la educación de sus pequeños hijos, se han reunido con otros representantes del colegio donde éstos estudian para proponerles una idea. Esta consiste en la enseñanza a los estudiantes de ese centro de temas relacionados con el emprendimiento y, en un futuro cercano, la organización de grupos de trabajo en el que simulen casos reales para poner en práctica lo aprendido.

Para generar cambios en nuestra sociedad hace falta formar a nuestros niños para actuar en un mundo cambiante y altamente competitivo, siendo fieles a los principios y valores recibidos en el hogar, y que puedan desempeñarse profesionalmente en actividades por las que se sientan profundamente atraídos. En este sentido, es primordial que adquieran destrezas para crear empresas que les garanticen una existencia de calidad y que generen un impacto positivo en su entorno.

La formación de los emprendedores del mañana comienza por enseñar a nuestros niños a actuar como empresarios antes de que lleguen a la Universidad, para lo cual es fundamental iniciarlos, mediante un modelo teórico - práctico, en el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la simulación de creación y manejo de empresas. Hay que estimularlos a desarrollar creatividad, iniciativa y pensamiento analítico y crítico, aspectos fundamentales para que una sociedad sea capaz de innovar y crear riqueza.

Los padres juegan un rol importante en esta tarea y deben convertirse en referentes, prepararse para responder inquietudes, orientar en el establecimiento de objetivos, guiar en la toma de decisiones e impulsar a seguir adelante cuando haya desmotivación. Así ayudarán a sus pequeños a adquirir competencias para resolver situaciones difíciles presentes en el mundo real con la convicción de que tienen recursos para lograrlo y que son capaces de crear empresas innovadoras.

Es conveniente que se invite a emprendedores exitosos a compartir las experiencias vividas para llegar al lugar que hoy ocupan. También es oportuno generar ejercicios prácticos que les permitan utilizar las capacidades adquiridas, los cuales pueden ser labores sociales como la recolecta de libros para formar una biblioteca a ser donada a los niños del barrio más cercano o la elaboración de un proyecto de empresa para participar en una competencia de ideas.

Luego de la primera reunión, Grecia y Pedro hacen un balance. Tal como esperaban, mientras unos padres pusieron peros a esta iniciativa otros se mostraron dispuestos a participar por estar conscientes de su rol como guías de sus hijos en el camino a la adultez. Estas personas quieren que sus niños se conviertan en ciudadanos responsables, seguros de sí mismos, que trabajen en función de sus metas y que comprendan que deben participar activamente para construir una sociedad mejor.

isabel.idarraga@gmail.com
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